
No Rest for the Wicked
Hace poco me comentaba una amiga, que yo debía de estar ahora mismo a punto de dar los toques finales para lanzar Blissful Thinking.
Si me habéis leido anteriores artículos o me conocéis, habréis oído hablar de ella, la plataforma de cuentos infantiles que une a lectores con creadores.
Esta amiga, escritora, ha cedido su cuento de fantasía, «Un mago del cielo«, que va a estar incluido desde el lanzamiento. Y no iba desencaminada en cuanto a las fechas porque esa era mi intención.
Contaba con lanzar la app a finales de junio, coincidiendo con la llegada del verano. Sobrepasamos finales de julio y aún no está disponible, salvo la nueva web.
Y siento el cansancio acumulado por mucho meses de muchas horas de trabajo tanto para el proyecto como para otros compromisos. De hecho, este artículo llega de nuevo con retraso y he tenido que saltarme el mes de junio, que se queda huérfano en el blog.
Y no parece haber espacio para el descanso en las próximas semanas. No hay descanso para los «malvados», para los «retorcidos», como cita el título del artículo (que me inspiró un videojuego).
Así que le contesté que así me he llegado a sentir últimamente. Protagonista maldecido de alguna fábula remota.
Como en la antigua grecia y la história de Sísifo. Castigado por los dioses, obligado a llevar una pesada roca hasta la cima de una montaña. Y cuando la alcanza se encuentra de nuevo donde empezó. Una y otra vez.
El día de la marmota
Como aquella película de Bill Murray en la que se ve envuelto en un ciclo sin fin reviviendo el mismo día una y otra vez. Una maldición que se rompe cuando consigue encontrar una nueva perspectiva en su vida que le libera de ese «samsara«.
En mi caso, están convergiendo varios aspectos para que se me haya generado esta impresión. Esta sensación de bucle que no lo es realmente si me paro a reflexionar.
- No he cumplido el objetivo marcado de lanzar la app a finales de junio, sólo la nueva web.
- Es un proyecto grande, complejo, en cuanto a alcance potencial y recorrido.
- Vengo de una pauta personal y profesional de auto-exigencia, donde nunca nada llega a ser lo suficientemente bueno como para permitirme lanzarlo.
- Me olvido de que este proyecto implica una inversión considerable y se está auto-financiando.
- Me olvido de que esto implica que, hasta ahora, sólo haya podido dedicar una parte de mi tiempo.
- Me olvido de que, si bien cuento con diversos colaboradores, soy el único responsable.
- Tiendo a distraerme con necesidades de terceros.
- Tiendo al optimismo en cuanto a alcance de hitos y fechas.
- Tiendo a incorporar nuevo contenido e ideas cuando aún no he cerrado al completo las anteriores.
Por último, y más importante. Me olvido de que este proyecto es una apuesta para construir una plataforma completamente libre de ataduras, con una filosofía propia muy marcada.
Labrarte tu propio camino
Proyectos tan personales implican explorar nuevas rutas. Implican salirse de las pautas definidas por la gran mayoría, y, por ende, implican toparse con resistencias de muchos tipos y fuentes, tanto internas como externas.
Y lo he ido viendo también en otros proyectos personales. Amig@s y personas con las que conectas o que encuentras compartiendo sus experiencias. Tratando de transmitir sus aprendizajes y un mensaje de comprensión y de empatía.
Uno de ellos, muy conocido en el ámbito de los videojuegos. Una referencia ganada por la cantidad y calidad de su contenido, es este de Mark Brown:
Un divulgador sobre el desarrollo de videojuegos que ha llevado a terreno personal el reto de publicar su propio proyecto.
O este otro canal, de Imena, una creador@ que pretende compartir su arte, inspirar e inspirarse. Un descubrimiento reciente con quien coincido en mucho sino todo lo que transmite en este video.
De hecho, veo mucho reflejo con respecto a mí como persona.,con un recorrido en los últimos años de exploración profunda, de auto-conocimiento. Cuestionando mi comportamiento, mis relaciones.
Cuestionando cómo quiero vivir la vida y cómo quiero formar parte de la sociedad. Tratando de ser más completo (porque desde ahí se podrá ser mejor persona y no viceversa).
Emanciparse del sistema
Todo esto me conecta también con un reciente video de Borja Vilaseca sobre la emancipación con respecto a la sociedad.
Coincido en lo que comparte sobre esa resistencia tanto interna como externa para mirarnos a la cara de verdad y enfrentarnos a nosotros mismos.
Desde todos los ámbitos, ya sea la comunicación, el entretenimiento, la educación, la salud, se busca anestesiar ese impulso.
Se trata de aliarse con el miedo que surge cuando miramos hacia dentro, cuando tratamos de ser independientes.
Se trata de distraernos hacia otro lado y contentarnos con esa otra realidad paliativa, esa comodidad en la incomodidad.
Para muestra un botón, el desarrollo profesional. Recientemente me topé con una noticia en la que se indica que la cifra de autónomos en Euskadi ha caído a niveles históricos. Y que esa cifra se equipara al número de trabajadores públicos (ya sean funcionarios o nó).
El apoyo sí se vé y se palpa a pié de calle. Me consta y he recibido personalmente apoyo público a través de programas o servicios. Y conozco y agradezco mucho la labor de personal público que lleva muchos años apoyando el emprendimiento.
Ahora a nivel macro, se traslada una imagen de país que apoya el emprendimiento y eso no se acaba de reflejar en las cifras reales. Y existe un desequilibro entre las obligaciones fiscales, legales y administrativas.
No se puede equiparar a un autónomo o una micro empresa con una pyme consolidada. Esto es un factor que no motiva a la hora de lanzarse a emprender y verse ahogado por burocracia.
Sin luchar contra el sistema
Con esto no quiero decir que todo el mundo viva sostenido, engañado, ausente y huyendo de sí mismo. Estoy seguro de que mucha gente se siente feliz, independiente, completa y consciente de sí misma.
Cuento con ejemplos cercanos de empresas como el Grupo Gestionet , de la que también formo parte. Una empresa que ha llegado a donde está por el ímpetu, perseverancia y capacidad de sus promotores. Y por haber conseguido formar un muy buen equipo a su alrededor desde hace 20 años.
Hablo de mi experiencia y de la que otras personas cercanas me comparten con una inquietud similar.
Y comparto esa otra idea de Borja Vilaseca sobre formar parte del sistema, y a la vez, tratar de no sentirte atado por el mismo.
Sin confrontación directa porque eso seguramente lo alimente más y te desgasta. Permaneciendo mientras vas soltando diferentes ataduras, una a una, de forma que puedas recuperar tu propia libertad.
Una libertad de movimientos, económica, de pensamiento, de cómo nos nutrimos. Una libertad que pueda llegar a inspirar a otr@s, y en última instancia genere cambios en el sistema desde dentro.
Porque ¿hasta donde llega el concepto de libertad actualmente? ¿Se refiere a elegir qué vamos a comer hoy?, ¿dónde vamos a ir de vacaciones?, ¿qué coche vamos a comprar?.
¿Se refiere a votar entre una serie de partidos políticos cada 4 años?, ¿a elegir en qué entidad bancaria depositamos nuestro dinero?
A mí me queda mucho camino por recorrer respecto a recuperar mi libertad. Soy consciente de ello y de la dependencia que puedo tener ahora mismo en muchos aspectos. Ahora bien, he recuperado partes de ella y estoy decidido a recuperar el resto.
Uniendo los puntos
Así que, retomando el hilo, y como en Join The Dots (la compilación de caras-b de The Cure), exploro Blissful Thinking desde otro lado:
- Hay avances muy considerables y, sobre todo, en la dirección adecuada.
- La aplicación va a lanzarse en un formato de beta cerrada a finales de agosto para colaboradores. Esto sí va a ser un hito importante a nivel interno, no externo.
- Una vez pulida la app en ese testeo cerrado, se lanzará en abierto para todo usuario.
- El proyecto cuenta con un pauta de comunicación mucho más clara y detallada.
- El diseño de la plataforma de creadores está mucho más maduro y cohesionado. Y también estará en formato beta cerrada a partir de septiembre.
- El proyecto se ha podido auto-financiar hasta ahora, en su fase más temprana e inestable. Y dispone de los recursos necesarios para acometer su siguiente etapa.
- Personalmente, voy a estar en disposición para dedicarle no sólo más tiempo sino de más calidad.
- Esta nueva situación me va a aportar mayor satisfacción, disfrute y vitalidad.
- Me recuerdo a mí mismo comentarios positivos compartidos por colaboradores sobre los avances conseguidos con los recursos disponibles.
- No comparo el proyecto con mis anteriores etapas profesionales ni con cómo se desarrollan otros proyectos, otras empresas, otros emprendedores.
Siento que estoy muy cerca de terminar mi propia travesía del desierto, mi particular búsqueda, y abrir la siguiente fase.
¿Desde donde estás creando?
Blissful ya cuenta con unos cimientos sólidos para sostener lo que está por llegar. Como relata Ime en el video que os comparto un poco más arriba.
Ahora sé donde hay líneas rojas que no voy a traspasar. Sé cómo quiero que se transmita. Quiero que aporte valor en todo aquello que el proyecto comparta y genere.
Sé que el proyecto tiene su propio ritmo y su propio camino. Al igual que a nivel personal estoy haciendo en este blog desde hace casi casi un año y casi casi de manera mensual.
Quiero que el proyecto atraiga a las personas por afinidad y no que el proyecto vaya detrás de nadie, ya sean lector@s, creador@s o colaborador@s.
Y estoy dispuesto a recibir el potencial desinterés de una gran mayoría y abrazar a quien se acerque al proyecto y lo sienta suyo. Desde ahí es desde donde creo que se construye una comunidad duradera y un proyecto auto-sostenible.
El viaje del héroe
En ese sentido me cuestiono también la propia duración y longevidad potencial del proyecto. Qué recorrido va a tener, qué puede aportar a otras personas. Qué puede mostrar que sirva de referencia a otras nuevas ideas, cuál puede ser su legado.
Quizás como parte de mi propia exploración sobre la mortalidad, sobre dejar ir. Sobre la creencia y constatación de que somos parte de algo infinito, una esencia que perdura y que nos conecta.
Como el viaje del héroe de Campbell, como el Journey de ThatGameCompany, enfocados en esas verdades ajenas a la cultura, región, época, idioma. Con unos valores tan inherentes al ser humano que les permiten perdurar porque cualquier persona puede conectar con ellos.
Y tomo de referencia otros proyectos, asociaciones, empresas, con un recorrido detrás y diferentes generaciones que se han ido incorporando. Proyectos que cuentan en su adn con esa conexión a la esencia.
Como Reflections of Life, como Cuentoterapia, como la escuela EiVida, como pueda ser La Akademia de Borja Vilaseca. Como el grupo ConSumo Cuidado, con las personas e iniciativas de producción sostenible que formamos parte del mismo, y much@s otr@s.
Compartí hace poco con 3 colaborador@s, este video de Reflections of Life.
No sólo la protagonista del video sino los promotores del canal, Justine y Michael, son un ejemplo a seguir. Han dado forma a una iniciativa que rebosa sabiduría, ternura y verdad.
Para mí, son un faro, una «estrella del norte» con la que guiar Blissful Thinking.
Si los contenidos de Blissful consiguen transmitir esa misma verdad, ternura y sabiduría, me sentiré más que satisfecho con el resultado.
En Amor, Arte
Como en anteriores meses, despido el artículo con un poema. Es otro de los que forman parte del libro En Amor, Arte, que ya tiene fecha de publicación.
Este mes vuelve a ser otro pequeño homenaje para alguien especial para mí. Nos conocimos en unas fechas como las que rondan mientras escribo este artículo, y además cumple años dentro de poco. Joyeux Anniversaire!.
NOTA: En esta ocasión, el poema lo acompaño de una imagen de la película Antes del atardecer, cuyos protagonistas le dan título. (La segunda parte de una hermosa trilogía del director Richard Linklater).
Jesse y Celine
No comprendía tu idioma
Deux, trois? te decía
Tout, droit! sonreías
Pero entendíamos la lengua
y las clases de anatomía.
En el bus, en la playa,
mientras dormías
recostada sobre mi hombro
Abrazada a mi cintura
Pareciera en aquellos momentos
que no te ibas a despegar nunca
Verano de clases particulares
Otoño de vuelta a la escuela.
Y tan pronto como me dijiste
que me esperarías
con el brillo en los ojos
de las lágrimas de San Lorenzo.
Y tan completo como me sentí
al pisar por primera vez tu hogar
reconociendo que de alguna manera
ya había estado allí
que todo iba a encajar.

Tan rápido como planeamos
salir a explorar el mundo
y entendernos al hablar
la distancia se hizo palpable
y nos quedamos mudos.
Reflexionaste en el frío
del invierno que asomaba
de las noches más largas
del vacío de tu almohada.
Te lo pensaste 2 veces
Como en una ecuación,
se arrojó un resultado,
y el corazón se paró.
El latido quedó acallado.
Deux n'est pas tout
Trois n'est pas droit
Ahogaban el eco de
Message personnel
en la voz de France Gall.
Promesas, palabras, certezas
marchitadas sobre la mesa
del comedor de tu casa
juntos a los pétalos caídos
de las flores que te dejé
aquel día que me dijiste adiós
subiendo a un taxi de madrugada.
Recuerdo llamarte por la ventana.
Recuerdo tu última mirada.
Y el silencio cómplice de la calle.
Todo estaba dicho sin decir nada
Y aquella mañana soleada de Octubre
sólo en tu casa, recostado en el sofá
quise que estuvieras allí,
que me cantaras un waltz,
como Jesse con Celine.
Y mirando el reloj
quise perder el avión.
Y acordándome ahora de tí
y aunque no nos volvamos a ver
sonrío en esta mañana de cielo azul
como aquel que vimos en Vega
Lloviendo sobre nuestros cuerpos
acostados en la arena.
Y pienso que no hay dos sin tres.
Siento que no hay deux sans trois
¿Cuando estará disponible «En Amor, Arte»?
Después de reflexionar y revisar compromisos y objetivos para 2024, creo que diciembre va a ser el mes elegido para lanzar esta recopilación de poemas.
Los textos están prácticamente terminados. Sólo me queda dedicarle tiempo para maquetarlo a gusto y también tener margen para pedir alguna copia en formato físico.
Si os interesa adquirirlo podéis registraros para que os avise. Hasta diciembre seguiré compartiendo trocitos cada mes en estos artículos.
De nuevo, estaré agradecido de leer vuestros comentarios.
Gracias por acompañarme hasta aquí.
